Entrada a la ceremonia

La entrada a la ceremonia es uno de los momentos más esperados de cualquier boda: es el primer contacto visual entre los invitados y los novios, un instante cargado de emoción y significado que suele ir acompañado de sonrisas, unas pocas lágrimas de felicidad, algún “guapa” o “guapo” e, incluso, aplausos.

Sin embargo, para que todo salga perfecto, es muy importante definir un orden claro para la entrada y ensayarla con todas esas personas especiales que os van a acompañar hasta el altar.

En este artículo os cuento cuál es el orden de entrada a la ceremonia, de qué brazo debéis ir, extras que podéis añadir y algunos consejos para que todo vaya sobre ruedas.

Índice

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Ceremonia antes de la entrada de invitados – Foto de elaboración propia

¿Por qué es importante planificar el orden de entrada a la ceremonia?

El comienzo de la ceremonia se realiza con la entrada de los invitados y, en ocasiones, con unas breves palabras de la persona encargada de ser el maestro de ceremonias para dar la bienvenida y pedir a los invitados que tomen sus asientos ante la inminente llegada de los novios.

Los invitados están emocionados, algunos incluso nerviosos, pero no más que los que tienen que recorrer el pasillo. Y los nervios juegan un papel muy importante a la hora de que la entrada fluya de manera armoniosa o no.

Parece una tontería, pero hasta la persona más tranquila se pone algo nerviosa en un momento así. Decenas de personas os estarán mirando mientras camináis hacia el altar, al igual que a vuestros acompañantes, y no solemos estar acostumbrados a que tanta gente nos observe directamente, momento en el que surgen los nervios y es cuando puede haber problemas a la hora de entrar.

No sé cuándo entro”, “¿pero dónde me coloco después?”, “¿qué hago cuando llegue allí?” y un sinfín de preguntas que pueden surgiros a vosotros o a esos amigos y familiares que van a hacer el mismo camino que vosotros, y suelen aparecer justo antes de entrar, cuando ya es imposible planificarlo y acabáis pensando “que salga como sea”.

Después de meses de organización, empezar la entrada a la ceremonia confiando en que salga bien puede acabar desluciendo el comienzo de vuestro gran día junto a vuestros invitados.

Por eso es tan importante que, semanas antes, penséis quiénes os van a acompañar y en qué orden, además de qué van a hacer cuando lleguen al altar y dónde y en qué orden se van a sentar en los sitios que les habéis reservado.

Ceremonia religiosa y ceremonia civil

La entrada a la ceremonia es más protocolaria en la ceremonia religiosa y completamente personalizable en la ceremonia civil.

Actualmente, hay más ceremonias civiles que religiosas en España. La comodidad de poder realizarla prácticamente en cualquier lugar y la posibilidad de personalizarla al completo hacen que esté muy en auge.

A continuación os explico el orden de entrada válido para ambas y otras variaciones que podéis hacer en la entrada. No todas las variaciones son válidas para ceremonia religiosa, pero podéis comentarlo con vuestro sacerdote en caso de que queráis incluir alguna variación extra.

Orden de entrada a la ceremonia

El orden de entrada para la ceremonia dependerá de qué personas queréis que participen. Este guion lo podéis adaptar a vuestro caso eliminando aquellos puntos que no os hagan falta o añadiendo los extras que queráis.

1. Invitados
Vuestra wedding planner junto a su equipo dará paso a los invitados poco a poco para que estén dentro del lugar de la ceremonia justo antes de vuestra llegada. En las ceremonias civiles, a veces, el maestro de ceremonias dice unas palabras previas a la llegada de los novios, dando la bienvenida a los invitados, solicitando que se coloquen en sus asientos y comentando algunas directrices si los novios así lo quieren.

Invitados esperando el comienzo de la ceremonia – Foto de elaboración propia

2. Novio y madrina
Los primeros en recorrer el camino hacia el altar son el novio del brazo de su madrina, que generalmente es su madre.

Aunque algunos novios son reacios a recorrer el camino hacia el altar por vergüenza o porque no les gusta ser el centro de atención y preferirían esperar directamente en el altar, tenéis que pensar que es un momento especial para vosotros y para vuestras madres, orgullosas de recorrer el camino junto a su hijo en uno de los días más importantes de su vida.

Así que si os da un poco de apuro, pensad también en ella y en lo feliz que estará al caminar de vuestro brazo, radiante con su vestido nuevo frente a todos vuestros seres queridos.

Novio y madrina entrando en la ceremonia – Foto de Diez Menos Cuarto Fotografía

3. Padre del novio y madre de la novia
Los padres de los novios que no son padrinos quedaban normalmente relegados a ser un invitado más, dado que los padrinos son los que acompañan a los novios y ellos ya se encontraban en sus respectivos asientos junto con el resto de invitados cuando comenzaba la entrada del novio con la madrina.

Una forma de darles un mayor protagonismo es hacer que caminen juntos hacia el altar. Al igual que vosotros, recorrerán ese pasillo bajo la atenta mirada de vuestros amigos y familiares, felices de formar parte de esa comitiva especial que os acompaña en vuestro camino al “sí, quiero”.

4. Damas y caballeros de honor
Una figura que viene del extranjero, pero que cada vez está más presente en todas las bodas en España, son las damas de honor. Las mejores amigas de la novia y familiares más cercanas y especiales forman este séquito, la acompañan mientras se prepara para la boda y recorren el camino hacia el altar.

Pueden entrar de manera individual, de dos en dos o acompañadas de los caballeros de honor. Los caballeros de honor poco a poco se ven más en las bodas, y son los mejores amigos del novio y los familiares más cercanos a él. También acompañan al novio mientras se preparan si este así lo quiere.

La entrada de este séquito se organiza en función del número de damas y caballeros de honor que tengáis, pero nunca en grupos de más de tres personas. Yo os recomiendo que entren de dos en dos para que la entrada sea más armoniosa y quede más bonita visualmente.

Ah, y la novia no tiene por qué tener solo damas y el novio caballeros. Son vuestros mejores amigos, sean quienes sean. Lo importante es que estén con vosotros.

5. Damitas y pajes
Si tenéis un séquito formado por los más peques de la familia, de sangre o elegida, este sería su momento. Suelen ir conjuntados, portando carteles, las arras, las alianzas o esparciendo pétalos justo antes de la entrada de la novia.

Es muy importante que sus progenitores estén pendientes de ellos y tengáis hablado con ellos qué hacer en caso de que algún peque se ponga a llorar o se niegue a hacer el camino. Los niños pueden ser impredecibles, y más aún cuando se ven “solos” ante la atenta mirada de decenas de personas que no conocen. Al igual que a los adultos, los nervios y la vergüenza pueden jugarles una mala pasada.

6. Novia y padrino
Por último, llega la entrada más esperada: la novia con su padrino, que generalmente es su padre.

Puede ser el momento más emotivo de la entrada, donde los nervios de los novios salen a flor de piel al ser la primera vez que se ven: él, vestido de traje, esperando en el altar, y ella entrando con su vestido de novia, recorriendo el camino hacia su futuro marido.

Novia y padrino entrando a la ceremonia junto a sus damitas – Foto de RosseBlanc

Otras variaciones para la entrada

Como ya os he comentado, la ceremonia civil permite una mayor personalización. No obstante, si queréis incluir alguno de los puntos que os voy a indicar a continuación, podéis hablar con vuestro sacerdote para ver si sería posible introducirlo en vuestra boda religiosa.

Entrar con más de un acompañante
En las bodas civiles no existe la figura del padrino o de la madrina como tal, dado que a la hora de firmar el acta matrimonial solo se especifican “testigos”.

Por ello, algunas parejas deciden caminar al altar del brazo de sus dos padres para darles la misma importancia. Esto puede variar a ir del brazo de vuestros abuelos, primos, tíos, amigos… podéis elegir la figura o figuras más importantes de vuestras vidas para que vayan a vuestro lado en el camino al altar.

Como recordatorio, aunque es evidente, el máximo de personas con las que podréis entrar son dos. Recomendación por estética, por armonía visual y porque solo tenéis dos lados para que os puedan acompañar vuestras personas especiales.

Chico de las flores
Si es una ceremonia sin niños, sois una pareja divertida y tenéis uno o varios amigos que se presten a ello, podéis incluir la figura del chico de las flores.

Vuestro amigo (o amigos) entrará con una canción divertida que os guste y esparcirá flores por el camino al altar antes de la entrada de la novia.

Chico de las bebidas
Una variación del caso anterior es el chico de las bebidas, el que, en lugar de esparcir pétalos, uno o varios amigos reparten cerveza, refrescos y/o agua fresquita a los invitados en la ceremonia mientras hace el camino al altar.

Entradas especiales de los niños
Si los pequeños que habrá en la ceremonia son muy pequeños, pueden entrar motorizados en un pequeño coche teledirigido por un adulto, o en un carro empujado o tirado por otro niño más mayor.

Si son algo más mayores, para la entrega de las alianzas podéis hacer una performance divertida como agentes de seguridad que custodian los anillos, el símbolo más importante para finalizar la ceremonia y que os establece como marido y mujer.

Vuestra mascota entrando hacia el altar
Vuestra mascota puede hacer el camino al altar solo o acompañado, según su personalidad y su entrenamiento, y puede llevar algún cartel divertido colgando del cuello, un esmoquin con pajarita, una cesta con pétalos de flores o las alianzas. 

Si queréis que vuestra mascota participe, pero no queréis que lleve nada porque sabéis cómo es, puede estar en las fotos y salir con vosotros en algunos momentos de vuestra boda. Será un recuerdo para toda la vida junto a vuestro peludito.

Los novios entran juntos
Si sois unos novios rompedores que pasan de cualquier protocolo u orden, podéis entrar del brazo el uno del otro. Vuestros padres podrán entrar antes si queréis darles protagonismo, y, al final de todo el séquito, entraréis los dos del brazo.

En este caso lo bonito es que hagáis antes un first look para que os veáis con tranquilidad: los dos solos, vuestra wedding planner para coordinarlo y el fotógrafo y videógrafo para capturar el momento. Es una vivencia muy especial que se sale de cualquier protocolo y que os permite admiraros y soltar esos primeros nervios antes de empezar la ceremonia.

De hecho, el first look podéis hacerlo aunque vayáis a entrar del brazo de vuestros padrinos. Si queréis vivir la experiencia, es un momento precioso e íntimo para empezar vuestro gran día juntos antes de ser marido y mujer.

De qué brazo entrar

Una de las frases que más me dicen mis novios es “Nerea, no sé de qué brazo entrar con mi padre/madre”. Y mi respuesta siempre es la misma: depende.

Depende de con quién vayas a entrar y cómo os vayáis a sentar. Tienes que entrar del lado en el que tu acompañante no se vaya a cruzar contigo.

Si el padre de la novia se sienta a la izquierda de esta en el altar, la novia deberá ir del brazo derecho del padre, al igual que si la madre del novio se sienta a la derecha del novio, el novio deberá ir del brazo izquierdo de la madre.

No todas las familias son iguales

Ya sé que no todas las familias son iguales. Aquí os he hablado de novio y novia con sus cuatro padres, pero hay ceremonias de novios del mismo sexo, familias con padres del mismo sexo, con algún miembro que ya no está, que es ausente o que nunca ha existido, con abuelos como padres y otras muchas formas, y todas ellas siguen siendo familias normales.

Si necesitáis ayuda para pensar vuestra entrada a la ceremonia porque no sabéis cómo adaptar este pequeño guion a vuestro caso, no dudéis en escribirme y vemos cómo organizar vuestra ceremonia para que todo salga a la perfección.

El ensayo y algunos consejos

Es muy importante que, tras haber decidido todo lo anterior, lo ensayéis con todas las personas implicadas.

Si no os es posible juntar a todos los miembros del cortejo a la vez, intentad al menos explicarlo por grupos de entrada, incluso se puede realizar online si es imposible hacerlo presencialmente.

Caminad despacio, con paso firme, erguidos y sonrientes. Mirad a vuestros invitados, disfrutad del camino, del inicio de vuestro gran día. Es el primer paso al “sí, quiero” que vais a dar frente a vuestros amigos y familiares más queridos.

Dejad suficiente espacio entre cada grupo de cortejo, así como espacio entre los miembros del cortejo.

Hablad con vuestros músicos para concretar qué canciones queréis en cada momento. Si no tenéis wedding planner, tendréis que tener muy bien hablado con ellos cuándo deben cambiar de música, dejándoles un guion muy bien detallado sobre la ceremonia.

No obstante, os recomiendo hablar con una wedding planner para que coordine vuestro gran día si queréis disfrutarlo al máximo y que todo salga como habéis soñado.

Y, sobre todo, disfrutad vuestro gran día.

Salida de la ceremonia – Foto de Diez Menos Cuarto Fotografía

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